ILLUMINATIS

Que la tierra sea vuestra morada, que el agua limpie tus impurezas, que el aire elimine tus estúpidas ideas, que el fuego te purifique e ilumine. Que la milenaria tradición de los hábiles operarios esté contigo!

LOS ILUMINADOS MARTINISTAS

Hasta el presente, se ha citado a grupos masónicos, cristianos o místicos que utilizaron el término iluminados o Illuminati antes que los Illuminati de Adam Weishaupt; el grupo que nos ocupa desde este instante (el martinismo) también utilizó el término, aunque en su caso entablando una disputa con los Illuminati bávaros por las diferencias en la iniciación y la propiedad del término iluminados o Illuminati. El origen de la confrontación hay que buscarlo en el carácter sectario e integrista del martinismo.

El fundador del martinismo fue Martínez de Pasqually (1727-1774). De origen judío y padres plebeyos, fundó la Orden de los Caballeros Masones Elegidos Cohens del Universo y extendió el Rito masónico que elaboró para su orden por Burdeos, Toulouse,

Marsella… El Rito masónico de los Elegidos Cohens tenía los tres grados simbólicos de la masonería, el grado Gran Elegido o Maestro Elegido, los grados de Porche (Aprendiz Elegido Cohen, Compañero Elegido Cohen y Maestro Elegido Cohen), los grados de Templo (Gran Maestro Elegido Cohen o Gran Arquitecto y Comendador de Oriente o Gran Elegido de Zorobabel) y un grado superior (Réau-Croix). Los grados inferiores eran conferidos en iniciaciones masónicas y el grado Réau-Croix sólo era alcanzado por unos pocos, siendo conferido por ángeles o, ciñéndonos a la terminología de Martínez de Pasqually, por los “menores espirituales”.

Así, en una habitación silenciosa, aislada, oscura, previamente consagrada, se llevaba a cabo la operación. El aspirante recitaba plegarias, salmodiaba evocaciones…, hasta que conseguía el “pase” de grado, con la presencia del “menor espiritual”. Un informe emitido al Gran Maestre servía para que éste confirmase el grado de Réau-Croix.

La crítica que puede hacerse a las enseñanzas de Martínez de Pasqually es casi idéntica a la que ya se ha realizado a los iluminados o Illuminati anteriores: alumbrados, Iluminados de Avignon e Iluminados Teósofos de Swedenborg. Someter a los miembros de una orden, Rito o Sistema a dios, a “superiores”, a entidades o a prácticas que conducen a un cielo ficticio, debilitando la voluntad y la razón propias, es un idealismo esotérico e iniciático indemostrable, que fácilmente puede estar relacionado con dinámicas sectarias y manipuladoras, donde el practicante queda sometido a la voluntad de quien dirige y manipula su inconsciente, a través de la práctica o enseñanza.

Como dije, dentro de esa dinámica, la solución pasa por evolucionar del idealismo esotérico e iniciático indemostrable hacia el materialismo, el ateísmo, la razón atea, la ciencia, el rigor…

 

A lo expuesto, se debe añadir que las enseñanzas narradas, tan idealistas como indemostrables, pueden ser aún más peligrosas si se dimensionan con una estructura que puede conducir a dinámicas sectarias y manipuladoras.

Pero, alejado de esa solución razonable o de cualquier planteamiento racional, el martinismo tiene varios puntos que demuestran su sectarismo y que son definitivos a la hora de establecer una tesis sobre el mismo.

- Tiene un fundador y primer líder carismático, Martínez de Pasqually, al que se observa como una especie de divinidad. (1). ...continua.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Iniciamos | Sep. 5 de 2006  | Ultima Actualización noviembre 20 de 2015

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