Objetivo de nuestra Orden y la Masonería

 

Declaración de principios destinada principalmente a hombres que, para presentarse a la masonería, desean conocer sus principios.

 

La masonería proclama, como ha hecho desde su inicio, la existencia de un principio creativo, bajo el nombre de Gran Arquitecto del Universo.

No impone límites a la búsqueda de la verdad y es para garantizar a toda esta libertad que requiere tolerancia de todos.

La masonería está abierta a hombres de todas las nacionalidades, razas y credos.

Veda en los talleres toda discusión política y religiosa; da la bienvenida a cualquier profano, cualesquiera que sean sus opiniones en política y religión, de las que no tiene que preocuparse, siempre que sea libre y de buena moral.

La masonería tiene como objetivo luchar contra la ignorancia en todas sus formas; Es una escuela mutua cuyo programa es el siguiente: obedecer las leyes de su país, vivir de acuerdo con el honor, practicar la justicia, amar a su prójimo, trabajar incansablemente por la felicidad de la humanidad y perseguir su emancipación gradual y pacífica.

Esto es lo que la masonería adopta y quiere favorecer para aquellos que tienen el deseo de pertenecer a la familia masónica.

Pero además de esta declaración de principios, el Convento necesita proclamar las doctrinas en las que se basa la Masonería; y quiere que todos los conozcan,

Para elevar al hombre a sus propios ojos, para hacerlo digno de su misión en la tierra, la Masonería establece el principio de que el Creador supremo ha dado al hombre, como la más preciosa, libertad; libertad, patrimonio de toda la humanidad, un rayo desde arriba que ningún poder tiene derecho a extinguir ni amortizar y que es la fuente de los sentimientos de honor y dignidad.

Desde la preparación para el primer grado hasta el grado más alto de la masonería escocesa, la primera condición sin la cual no se otorga nada al aspirante, es una reputación de honor y probidad indiscutible.

Para los hombres para quienes la religión es el consuelo supremo, la Masonería dice: “Cultiva tu religión sin obstáculos, sigue las inspiraciones de tu conciencia”; La masonería no es una religión, ni tiene una religión; ella quiere instrucción secular, su doctrina está enteramente en esta hermosa máxima: Ama a tu prójimo.

Para aquellos que temen tanto por los desacuerdos políticos, la masonería les dice: proscribo de mis reuniones toda discusión, todo debate político; Sea para su país un servidor fiel y devoto, no tiene ninguna cuenta que rendirse. ¡El amor del país está en armonía con la práctica de todas las virtudes!

 

¡La masonería ha sido acusada de inmoral! Nuestra moral es la más pura, la más santa; se basa en la primera de todas las virtudes: la humanidad. El verdadero Masón hace el bien, extiende su mano a los desafortunados, sean quienes sean, en la medida de su propia situación. Solo puede repeler con asco y desprecio la inmoralidad.

Tales son los cimientos sobre los que descansa la masonería, y que aseguran a todos los miembros de esta gran familia la unión más íntima, cualquiera que sea la distancia que separa los distintos países que habitan; es ante y entre todos, el amor fraternal. Y quién puede testificar mejor esta verdad que la reunión de nuestros hermanos en la Logia.

Desconocidos entre nosotros, provenientes de los países más diversos, intercambiado palabras de bienvenida, la unión más íntima reina entre nosotros; las manos se aprietan fraternalmente, y es dentro de la concordia más conmovedora que nuestras resoluciones más importantes han sido unánimemente aceptadas.

Masones de todos los países, ciudadanos de todos los países, estos son los preceptos, estas son las leyes de la masonería, aquí están sus misterios. Contra ella, los esfuerzos de calumnia siguen siendo impotentes, y sus insultos permanecerán sin eco; Caminando pacíficamente de victoria en victoria, la masonería extenderá cada día su acción moral y civilizadora.

 

Declaración de Principios

1.   La O.·. M.·. E.·. M.·. M.·. es una Orden Ocultista, Luciférica y Tradicional que tiene como Elemento Esencial al Supremo Principio Iluminador Luciférico como su Guía.

2.   La O.·. M.·. E.·. M.·. M.·. tiene por principal objetivo posibilitar a sus adeptos religarse íntimamente con el egrégor de las antiguas Escuelas de Misterios.

3.   La Masonería Luciférica es el Arte de la Forja Real que busca fraguar Iniciados, apartados de toda dominación, libres, maestros soberanos de sí mismos, con discernimiento propio, sin sufrir la tiranía de los prejuicios reinantes, procurando una existencia vivida con consciencia de sus responsabilidades, deberes y derechos divinos.

4.   La Masonería Luciférica admite en su seno como iguales a mujeres y hombres que busquen liberar su Espíritu y aprender los “buenas usos”, que sólo dependan de su Conciencia y que se comprometan a poner en práctica un ideal de Liberación, Amor y Fraternidad.

5.   La Masonería Luciférica promueve la Liberación del Espíritu de los Seres humanos, por medio de un verdadero recuerdo y reencuentro con su Chispa Divinal, el Sacro Servicio del estudio y la práctica usando formas Simbólicas y Esotéricas que solo pueden ser reveladas por la Iniciación, proceso íntimo, personal y secreto, y que además destruya los prejuicios impuestos por esclavitudes que ciegan y limitan en sus posibilidades de búsqueda, de donde provengan, con mayor énfasis si viene de la adulteración y desviación en que naufraga la masonería convencional.

6.   La Masonería Luciférica no impone límites a la libre experiencia de cada Ser y demanda de todos Respeto y Tolerancia. Es ajena a toda influencia sectaria, enseña a sus miembros el respeto por los otros, con el fin de construir un Centro permanente de Unión Fraternal donde reine la Armonía y la Justicia.

7.   Los Masones Egipcios se reúnen en secreto en sitios denominados Fraguas o Logias, para trabajar a través del Rito con celo y perseverancia.

 

 

 

 

 

"Un Masón Libre en una Logia Libre".

volver

contador de visitas
visitas hasta hoy